Publicidad Engañosa. “Si yo puedo, tú puedes”.

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Ordenando la estantería del comedor encontré gran cantidad de revistas. La gran mayoría de las nuevas las tengo en la sala, pero aquí aparecieron de años anteriores… Las primeras compradas andan por el año 2000, las que me regalaron están por los años 80! Al revisar estas revistas ha sido como volver en el tiempo. Era como volver a los años en los que mi enfoque con las pesas era distinto, pues el tipo de publicaciones que compraba más tenían que ver con el culturismo puro y duro. Es cierto que estas publicaciones fueron las primeras en ofrecer rutinas y ejercicios para la mejora física, y al culturismo se le debe mucho más de lo que se valora hoy en día. Sobre todo fueron pioneras en alimentación. Muchos de los consejos que se dan hoy en día en las publicaciones ya se difundían en las primeras hace más de 30 y 40 años. Pero como en todas, a día de hoy, existía la publicidad engañosa, quizá con más desconocimiento de la realidad por parte de los lectores.

En cuanto a esta publicidad engañosa están las imágenes de artículos o de anuncios en los que aparece una persona muy, muy musculada y definida, anunciando algún producto o ejecutando alguna rutina de ejercicios, como si por ingerir ese producto, seguir ese consejo alimenticio, o entrenar de esa determinada manera vaya a producir unos resultados aunque fuese lejanos del físico de esa persona…

“Ponte enorme en 28 días” leo en la portada de una de ellas. “Amplia tus hombros con nuestra nueva súper rutina”. “Ponte en forma ¡Ya! ¡En 30 días!” “Viste así para triunfar las 24h”. “20 alimentos, 3kg menos”. Y así podría escribir un montón :) <<Pero, ¿cómo te vas a poner enorme en 28 días? ¿Nueva súper rutina de hombros? ¿Qué tendrá tan de nueva? ¿En forma en 30 días? Llevo años perdiendo el tiempo, entonces… ¿Qué vista así para triunfar? ¿Aún siendo feo, como yo, me quedará igual de bien esa ropa? Maldita sea qué dientes tan bonitos, ¿se me pondrán igual de rectos y blanquitos?>> Porqué ahí es donde dejamos volar nuestra imaginación. Ese es el objetivo de cualquier publicidad. Hacernos sentir ese producto, esa necesidad.

Perdona, pero después de tantísimos años esto ya suena a muy “vendemotos”. Y es que en el mundo del fitness se juega tanto con la imagen que no importa que pasen los años. Los anuncios no cambian mucho. Se juega con animar a conseguir el resultado de forma rápida, a veces hasta sin esfuerzo.

Si entramos en el tema de los anuncios en los que aparece gente hipermusculada o con fotografías de una competición… Vamos, todos sabemos que no se consiguen esos físicos tomando ese producto. Y la gente que hemos participado en alguna sabemos de lo que hablo. ¿A cuánta gente se le va a seguir engañando? ¿No nos damos cuenta de que se perjudica la imagen de ese producto por ser anunciado junto con una imagen que dista de ser real porque la gente ya va sabiendo la verdad? ¿Nos vamos a seguir engañando de que tomando fármacos somos más saludables que la persona que fuma? ¿Lo vamos a arreglar tomando semillas de chía junto con el desayuno?

Si acabas de empezar en este mundillo y compras publicaciones para recibir consejos e ideas que poner en práctica: huye de las que prometan resultados en poco espacio de tiempo. Y ten en cuenta el no desanimarte si no consigues los resultados en tiempo o en resultado físico que en ellas, o en la imagen que representan, prometen. Ni tú, ni yo, ni el 99% de la población puede que lo consigamos, mucho menos si no recurrimos a las ayudas, esas murmuradas en cuanto se acerca la temporada de verano, más si vives en zona de playas.

Y lo mismo que contamos con demasiada publicidad engañosa por parte de anuncios y publicaciones mensuales, contamos con la famosa frase de “Si yo puedo, tú puedes” por parte de algunos entrenadores. La idea es motivar, claramente, que es algo que beneficiará al alumno, pero debemos pensar que quizá hemos utilizado algunas herramientas no puestas en su conocimiento, y que lógicamente ellos no usarán, por lo que “Si yo puedo, tú puedes” pasaría a un “Si yo puedo, usando esto, tú también puedes, y si no lo usas no mejorarás hasta este nivel”.

Seamos sinceros si tenemos alumnos. Seamos realistas al ver este tipo de publicaciones exageradas en las revistas. Seamos sensatos ante las promesas “vendemotos” de los suplementos. Seamos cautos con los anuncios de fajas reductoras tipo “teletienda”. 

  • Cautela.
  • Saludos y ¡Feliz Entrenamiento! Manu.

Aquí dejo una reflexión de postdata: ¿Nadie se ha parado a pensar que en el número de una publicación aparecen unos consejos, y en el siguiente número los tiran por tierra para recomendar otros? ¿Acaso esto no pasa incluso en la misma revista, sólo unas páginas más adelantadas? WTF. ¿Pero cómo? xDDDD Pues claro, hay que seguir vendiendo publicaciones, y como hay tantísima infinidad de combinaciones sobre el entrenamiento, la suplementación y la alimentación que pueden funcionar bien para un mismo objetivo que da mucho juego para escribir… Pero estemos atentos, pues en el próximo número puede que salga “La guía definitiva” Se descubrirá el verdadero secreto :D